Frankenstein: El monstruo de las mil caras
Frankenstein: El Monstruo de las mil caras
¿Quién es Mary Shelley?
Para entender la novela Frankenstein, primero debemos adentrarnos en la vida de su autora. Mary Wollstonecraft Shelley nació en Londres a finales del S. XVIII, en plena época del Romanticismo. Tuvo una vida trágica, pero gracias a que su padre, William Godwin, era un pensador político importante, tuvo una fuente muy amplia de conocimiento y cultura. Con el tiempo, conoció a su futuro esposo, Percy B. Shelley, con el que se fugó a Suiza. Percy era un hombre de contactos, y por ello, una vez en Suiza, se reunían con gente culta e importante de la época (como Lord Byron), donde un día nació Frankenstein.
Richard Rothwell. (1840). Mary Shelley. Royale Academy of Arts, Inglaterra, Reino Unido.
¿Qué es Frankenstein?
La novela Frankenstein o el Moderno Prometeo, escrita por Mary Shelley en 1818, cuenta la historia de Víctor Frankenstein, un joven científico brillante y ambicioso que, movido por su deseo de superar los límites del conocimiento y la ciencia, logra dar vida a una criatura compuesta a partir de restos humanos. Esta creación no es fruto de la magia, sino del estudio de las teorías científicas reales de la época, especialmente aquellas relacionadas con la electricidad. Con esto, Shelley se aleja del típico relato gótico y nos presenta una historia basada en la ciencia y los avances del momento.
Sin embargo, su experimento se convierte en tragedia. Al ver a su criatura, Frankenstein lo rechaza y lo abandona. Él, aunque demuestra tener inteligencia, emociones (como la empatía o la benevolencia) y deseos humanos, es rechazado por todos, por su apariencia. Este rechazo lo transforma en alguien solitario, lleno de dolor y rabia, que acaba respondiendo con pura violencia.
Holst, Theodore von, et al. Frankenstein o el moderno Prometeo. De Mary Shelley, edición ilustrada, Londres, H. Colburn y R. Bentley, 1831. Grabado de frontispicio.
¿Por qué a la novela se le llama también el Moderno Prometeo?
Para entenderlo, tenemos que remontarnos al mito de Prometeo. Prometeo es un titán de la mitología griega que robó el fuego de los dioses para dárselo a los humanos. Por este acto, Zeus lo castigó encadenándolo a una roca, donde un águila le devoraba el hígado cada día, y este se regeneraba cada noche. Prometeo le roba un poder a los dioses y sufre las consecuencias.
Entonces, el paralelismo está en que Víctor le roba el poder a la divinidad de dar vida, o animar un ser inanimado, y acaba sufriendo las consecuencias de sus actos, tanto él, como los suyos. Fue más allá de los límites éticos a causa de su excesiva ambición.
¿Qué hemos hecho en clase en relación con la novela Frankenstein?
Hemos realizado un proyecto llamado el Monstruo de las mil Caras, que se compone de 6 fases: Ese Monstruo Verde, Los Monstruos de Shelley, Los Monstruos de la Ciencia, Nuestros Monstruos, El Monstruo de las Mil Caras y una prueba escrita.
¿De qué tratan estas fases?
Ese Monstruo Verde: En esta fase hemos realizado un estudio de campo en el que le preguntamos a los más jóvenes los conocimientos que tienen acerca de Frankenstein, teniendo en cuenta que no han leído la novela. Es una entrevista en formato vídeo en el que responden a ciertas preguntas sobre que saben de la criatura y como la perciben, si buena, o mala, y al final sacamos una conclusión interesante.
Los Monstruos de Shelley: Después de leer y analizar la novela, se nos propuso a mí y a mis compañeros que hagamos una recopilación de fragmentos en los que se describe a los monstruos, tanto a Frankenstein como a la criatura e incluso la propia sociedad. Para después ponerlo en común, y reflexionar acerca de la pregunta: ¿Quién es el monstruo ahora?
Los Monstruos de la Ciencia: Por otro lado, hicimos un debate con la clase de biología, en torno a la ciencia en la novela de Shelley. En este, hablamos sobre si la criatura es un ser vivo o no, y para ello debe cumplir con las características básicas de cualquier otro; comer, reproducirse y responder a estímulos (por ejemplo quitar la mano de algo muy caliente, como el fuego). Sin embargo, no solo debatimos sobre esto, sino también sobre los dilemas éticos y científicos de la obra.
Nuestros Monstruos: Además, creamos una presentación digital cada uno sobre una película que tuviese que ver con Frankenstein, comparando los paralelismos con la obra.
El Monstruo de las Mil Caras: En cuanto a esta fase, es conjunta con la de los Monstruos de Shelley, ya que a partir de los fragmentos recogidos hicimos un collage con diferentes fotografías de la criatura, el científico y paisajes diversos. Este cartel tiene como finalidad recoger todo lo visto en la obra, como es la evolución de los personajes, la tragedia y venganza que la envuelve, además de sacar una frase concisa que la resuma: El Verdadero Monstruo no es el que es rechazado, sino el que decide rechazar.
Prueba escrita: Por último, un comentario de texto acerca de uno de los últimos fragmentos que trata los temas más importantes y controversiales de la novela: La venganza y el arrepentimiento.
No obstante, después de este proyecto hablamos sobre los cuentos relacionados con "monstruos" de los productos culturales más famosos, como el Patito Feo o El Jorobado de Notre Dame. Sin embargo, estos realmente no son monstruos, sino que se les considera malvados y diferentes por su apariencia. Por lo que, al respecto, cada uno hicimos un cuento que tuviera un personaje con diversidad funcional. (Todo esto está explicado en la entrada titulada "La Diversidad Funcional en la Literatura").
Las fases más importantes del proyecto, que son: Monstruo Verde, Nuestros Monstruos, El Monstruo de las Mil Caras y el cuento, están recogidas de manera visual en una infografía organizada:
¿Cómo de importante es Frankenstein para la sociedad?
Frankenstein no es solo una novela de terror gótico ni una historia antigua; es un espejo que Mary Shelley nos tendió hace más de dos siglos para que nos viéramos a nosotros mismos. Su importancia para la sociedad radica en cómo pone sobre la mesa preguntas que aún hoy no hemos terminado de responder: ¿Qué límites debería tener la ciencia? ¿Qué responsabilidad tenemos sobre lo que creamos? ¿Qué significa ser humano y quién decide quién merece ser aceptado?
El monstruo de Frankenstein, más que una criatura hecha de restos humanos, es el reflejo de nuestros miedos colectivos: al rechazo, a la soledad, a las consecuencias de nuestros actos. Y Víctor Frankenstein es la representación de la arrogancia humana, creyéndose capaz de controlar la vida y escapar de la culpa.
Hoy, en plena era de la inteligencia artificial, la ingeniería genética y los dilemas éticos sobre la creación de vida y conciencia, Frankenstein sigue hablándonos con la misma intensidad. Nos recuerda que detrás de cada avance hay una responsabilidad moral, y que el verdadero monstruo no siempre es quien parece serlo.
Por eso, Frankenstein sigue siendo esencial para la sociedad, nos obliga a mirar de frente los dilemas que acompañan a nuestro deseo eterno de crear y dominar, pero también a comprender y cuidar. Nos recuerda, en el fondo, que todos somos responsables de las cosas, y las personas a las que damos vida.


Otra entrada brillante. Enhorabuena.
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