DECAMERÓN, de Bocaccio

DECAMERÓN, de Bocaccio

¿Qué es El Decamerón?

En tiempos de crisis, la literatura siempre ha sido un refugio para la humanidad. El Decamerón, escrito por Giovanni Boccaccio en el siglo XIV, es un claro ejemplo de cómo las historias pueden servir como escape, reflexión y entretenimiento en medio del caos. Esta obra narra cómo diez jóvenes que huyen de la peste negra se ven obligados a retirarse a una mansión campestre, donde deciden contar relatos para entretenerse hasta que pase la enfermedad.


Franz Xavier, W. (1837)The Decameron. Museo de Arte de Liechtenstein, Viena.

Siglos después, durante la pandemia de COVID-19, vivimos una experiencia similar, el aislamiento nos llevó a refugiarnos en libros, películas y otras formas de entretenimiento para sobrellevar la ansiedad de estar encerrados.

Inspirados por esta idea, hemos creado un marco narrativo propio. A través de esta entrada y la de mis compañeros, justificaremos cómo la literatura puede ser un refugio en tiempos difíciles, al igual que lo fue para aquellos jóvenes florentinos.

"El Futuro en Sus Manos"

El mundo ardió en llamas cuando la Tercera Guerra Mundial estalló. Rusia, Estados Unidos y la Franja de Gaza fueron los primeros en encender la chispa de un conflicto que devoró continentes enteros. Bombardeos, ataques nucleares y el colapso de los gobiernos redujeron la civilización a escombros. En un intento desesperado por preservar el futuro, los líderes globales tomaron una decisión de urgencia: los adultos irían al frente de batalla, mientras los jóvenes serían encerrados en búnkeres subterráneos, protegidos del caos para reconstruir la humanidad cuando la guerra terminara.

Los búnkeres, construidos en la última fase del conflicto, fueron diseñados para resistir décadas. Dormitorios colectivos, almacenes de alimentos preservados y sintéticos, aire filtrado con olor metálico y una iluminación artificial que replicaba el ciclo del sol.

Pero privados del sol, del contacto humano más allá de sus compañeros y con un futuro incierto, seis jóvenes encontraron en el arte su única vía de escape.

Un día, hartos de la monotonía, estos seis jóvenes decidieron seguir el ejemplo de El Decamerón y acordaron compartir productos culturales con temas propios. A través de las historias que poseían los productos culturales, la guerra se quedaba atrás, y conseguían evadirse.

A medida que el tiempo pasaba y las noticias cada vez eran más escasas, se preguntaron: ¿realmente habrá algo ahí fuera cuando salgamos?

El Amor y la Soledad

Me llamo Gabriel, y cada noche en este búnker siento que se me cae todo el metal de esta cárcel encima. Por ello, quiero combatir esta sensación con lo siguiente:

Para mí, hay dos cosas que nos definen más que cualquier guerra o encierro: el amor y la soledad. El primero es algo que apenas recordamos de un mundo perdido. El segundo, es la única certeza que nos queda. 

El Amor: Lo que la guerra nos arrebató

El amor era un sentimiento inigualable, el choque de miradas entre la multitud, las risas y esa sensación de que no acababan y el contacto físico que tanto reconfortaba. No sé si volveremos a sentirlo, pero lo que sé es que el amor siempre ha sido contado.

“Anna Karenina”  de Lev Tolstói

Anna Karenina ama con una intensidad que la devora, desafiando las normas de la sociedad y pagando un precio demasiado alto. Es un amor muy trágico, porque en su mundo, amar libremente siempre tiene consecuencias. Dudo constantemente de si cuando salgamos de aquí, podremos amar sin miedo, o si la guerra nos habrá robado hasta eso.

Her del dir. Spike Jonze

Theodore se enamora de un sistema operativo con Inteligencia Artificial. ¿Hasta qué punto el amor necesita un cuerpo, una presencia física, para ser real? Me pregunto si algún día nosotros terminaremos igual, aferrándonos a voces sin cuerpo.

La Soledad: Nuestra única compañía

Aquí, la soledad no es una elección. Es una condición, un peso que cargamos aunque estemos rodeados de otros. Aprendemos a vivir con ello, como quien aprende a ver en la oscuridad.

El extranjero de Albert Camus

Meursault, el protagonista de la novela, parece desconectado del mundo. No siente dolor cuando su madre muere, ni cuando su amigo maltrata físicamente a su pareja. A veces, me aterroriza la posibilidad de que nos volvamos como él, con esa falta de emociones, como la empatía.

Shadow of the Colossus Videojuego de Bluepoint Games

En este juego, un joven cabalga por una tierra desierta, enfrentándose a gigantes en un intento de revivir a su amada. El juego es un viaje solitario, sin diálogos ni compañía. Solo el viento, la inmensidad de un paisaje y el peso de una misión imposible. Tal vez la soledad no sea solo estar aislado, sino perderse en una causa que termina por consumirnos.


Aquí podemos observar la tierra desierta que he mencionado, junto a un gigante y el personaje principal.

A veces me pregunto si el amor y la soledad son dos extremos opuestos o si, en realidad, siempre van de la mano. Aquí en el búnker, el amor es solo un recuerdo borroso, y la soledad es desgraciadamente algo que nos acompaña. Pero mientras sigamos contando historias, quizás podamos mantener viva la esperanza de que, cuando salgamos, todavía haya algo o alguien esperándonos.

El amor y la soledad han sido dos de los grandes temas universales a lo largo de la historia, reflejados en la literatura, el cine, la música y el arte. El amor nos une, nos da propósito y nos impulsa a seguir adelante, mientras que la soledad nos confronta con nosotros mismos, nos obliga a reflexionar y, en muchos casos, nos hace más fuertes. A veces, parecen opuestos, pero en realidad están profundamente conectados: la soledad surge cuando hemos experimentado el amor y lo hemos perdido, y el amor, a su vez, puede ser una respuesta al miedo de estar solos.

A través de estas historias y expresiones culturales, podemos entender nuestras propias emociones y comprender nuestra relación con estos sentimientos. Nos recuerdan que el amor puede sobrevivir incluso en los tiempos más oscuros y que la soledad, aunque difícil, también puede ser una oportunidad para el crecimiento personal. Al final, todos buscamos lo mismo: conexión, compañía y un sentido para nuestra existencia.

He aquí páginas para profundizar el análisis de los productos culturales escogidos:


Por último, los blogs de mis compañeros/as:


















Comentarios

Entradas populares de este blog

Rebelión en Red

La Diversidad Funcional en la Literatura

Frankenstein: El monstruo de las mil caras